D. Manuel Moreno Sanz

Psicólogo Sanitario
M-39349.

D. Manuel Moreno Sanz

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Sobre mí

Mi proceso personal me regaló las herramientas para ayudarte en el tuyo

Lo habitual en este apartado suele ser hablar de formación académica, titulaciones o especialidades, pero dejaré ese apartado para más abajo (Formación). Prefiero empezar por mi historia vital porque ha sido ese recorrido personal el que realmente me ha dado, además de la carrera y formaciones, las herramientas, la perspectiva y el conocimiento para intentar ayudar y acompañar a otras personas en sus propios procesos.

Desde muy joven sentí una atracción por la psicología, no porque quisiera entenderme —en ese momento ni siquiera sabía qué me pasaba, ni siquiera sabía que yo estaba mal—, sino porque me interesaban las personas, su mundo, sus sentimientos, sus comportamientos. Lo que no podía ver entonces era que yo mismo estaba cargando con una mochila de sufrimiento que no sabía cómo gestionar, la cual determinaba mis decisiones, elecciones y por lo tanto el transcurso de mi vida.

Tuve una infancia marcada por abandonos, pérdidas, enfermedades, ausencias importantes y una familia desestructurada. Sin darme cuenta, todo eso me fue empujando por un camino de autodestrucción. Durante muchos años conviví con las adicciones, la ansiedad, la depresión y una autoestima profundamente dañada. Sentía que algo en mí estaba roto, que lo mío no tenía arreglo, y lo peor de todo, que era porque algo en mí estaba mal. Probé con psiquiatras, medicación, distintos psicólogos… pero nada lograba tocar ese núcleo de dolor que llevaba dentro y que era incapaz de identificar. Hasta que, en uno de esos momentos límite, apareció en mi vida Ulises Gutiérrez, un psicólogo, maestro, amigo… que me acompañó de una forma totalmente nueva para mí y que no solo me escuchó, sino que me mostró otra forma de mirar lo que me pasaba. Me ayudó a comprender que detrás de cada comportamiento dañino hay una historia que necesita ser contada y necesita ser escuchada y comprendida. También aprendí que, si solo tratamos el síntoma, nos perdemos lo más importante, lo que realmente necesita atención y cuidado.

Nervous breakdown and mental burnout.

Ese encuentro me cambió la vida… y también la forma en que entendí la psicología. A partir de entonces fue un proceso duro, ya que me iba dando cuenta de que todo el cúmulo de circunstancias que había vivido en mi vida eran las que estaban determinando mis pasos y que las adicciones, depresión etc. era la forma en la que mi cuerpo manifestaba la necesidad de sanar toda una larga etapa de mi vida. Por eso quiero aprovechar este pequeño espacio para mostrar toda mi gratitud a Ulises y darle las gracias por todo lo que me mostró y me sigue mostrando. Darle las gracias también para confiar en mí y darme el relevo en la clínica Paradigma XXI, la cual fundo en 1997 y de la que actualmente soy socio. A día de hoy, sigue siendo un placer para mí seguir aprendiendo de él, ya que todos los jueves y viernes sigo teniendo el privilegio de poder compartir las comidas con él y seguir aprendiendo entre gazpachos y risas.

Esa experiencia fue un punto de inflexión. Me transformó. Fue entonces cuando decidí estudiar psicología, no para “arreglarme”, sino porque por primera vez sentí que podía mirar mi historia con respeto, con sentido… y que tal vez podría acompañar a otros en sus propias transformaciones. Creo que al igual que otras muchas personas yo siempre buscaba un “¿por qué?” de todo lo que me ocurría, pero me di cuenta de que la pregunta era “¿para qué? Creo, a día de hoy, a pesar de seguir cambiando y cuestionándome mis comportamientos, que el para qué, es en parte, o quiero que así sea, para intentar ayudar a otras personas que como yo pase, están pasando por un momento del cual necesitan ser escuchados para intentar producir el cambio tan necesario en algunos momentos de la vida.

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Desde que comencé a ejercer como psicólogo sanitario, confirmé lo que ya intuía: hay muchas historias como la mía. Cada persona trae su dolor, sus mecanismos de defensa, sus intentos de sobrevivir. Pero también una enorme capacidad de transformación. Y desde entonces, mi trabajo se basa en eso: ofrecer un espacio humano, seguro y sin juicios donde cada uno pueda reencontrarse consigo mismo. Quiero aprovechar este espacio, nuevamente, para mostrar toda mi gratitud a todos mis pacientes, de los cuales sigo aprendiendo, creciendo y los cuales me hacen creer cada vez con más fuerzas en que he elegido el camino correcto, y que me regalan momentos tan gratificantes y plenos. A todos y cada uno de vosotros, mil gracias desde lo más profundo de mi persona.

No creo en soluciones mágicas ni en promesas vacías, ni en etiquetas que reducen la complejidad de una vida, pero sí creo profundamente en las personas. Creo en lo más profundo de mí en la posibilidad real de sanar, de reconstruirse, de “volver a casa”, como el título del libro de John Bradshaw. Porque yo también estuve lejos, muy lejos… y sé que es posible regresar.

Formación académica

No creo en soluciones mágicas ni en promesas vacías, ni en etiquetas que reducen la complejidad de una vida, pero sí creo profundamente en las personas. Creo en lo más profundo de mí en la posibilidad real de sanar, de reconstruirse, de “volver a casa”, como el título del libro de John Bradshaw. Porque yo también estuve lejos, muy lejos… y sé que es posible regresar